CONCLUSIONES

Si lo desean, después pueden revisar el ranking de las 100 mejores canciones, o el listado entero de las 1050 canciones que sirvieron de insumo para confeccionarlo. Pero antes de hacerlo, he de hacer hincapié sobre un aspecto en particular: muchos rankings buscan ser definitivos, queriendo llegar a un resultado último e inmodificable que perdure a lo largo de los años. Por eso muchos de ellos llevan nombres como “Las 500 mejores canciones de todos los tiempos”. Ninguno de ellos se llama “Las mejores canciones que existen hasta ahora” o “100 canciones que Ud. debe escuchar antes de que aparezcan otras nuevas”. Sus títulos son tajantes y abarcativos.

No es la primera vez que se desea acabar con la historia, pero es difícil creer que, con lo dinámico y experimental que es el rock, no vayan a surgir en el futuro canciones tanto o más meritorias que las que ya nos han brindado las cuerdas y los tambores de los artistas del pasado. Ningún ranking es, por tanto, definitivo, ni tampoco pretendo que el mío lo sea. Mi ranking es dinámico y estará siempre abierto a incluir nuevos ítems y a revisar las puntuaciones que he asignado en el pasado, aceptando también la opinión de otros.

Y si bien me entretuve haciendo este ranking, y si bien lo hice sólo con el fin de agasajarme a mí mismo, no es menos cierto que aprendí mucho haciéndolo. Aprendí de música –pues tuve que investigar acerca de la estructura y composición de ciertas canciones- y aprendí de historia –pues tuve que indagar en el origen de éstas y en los eventos que sus letras describían-, pero, por sobre todo, aprendí acerca de mí mismo.

Asignarle puntaje a una dimensión de una obra de arte involucra hacer explícitas las preferencias personales y entender por qué se estima como más valioso un elemento que otro nos lleva a reflexionar respecto de nuestra escala de valores. ¿Por qué le asigné 10 puntos a un ritmo presuroso y sólo 7 puntos a un ritmo lento e impredecible? ¿Por qué considero novedosa una estructura musical de dos secciones y no a una de tres?

Muchas preguntas se asoman ante cada decisión de ordenación que tomé y si bien la mayoría no encontrarán su respuesta aún después de mucha cavilación, otras llamaron mi atención de forma tan poderosa que arrojaron una conclusión clara.

En primer lugar puedo concluir que no hay una línea única de canciones que yo prefiero. Por el contrario, el ranking se halla compuesto de composiciones muy diversas provenientes de los estilos y tradiciones más heterogéneas, desde el disco hasta el doom metal.

En segundo lugar, el ranking como producto final me sorprendió a mí mismo, pues pude predecir sólo la presencia de algunas canciones. Sabía de antemano que “Bohemian Rhapsody” iba a ser parte del top 100 debido a la valoración que siempre le di a esa canción. Pero otras, como “Because the Night” de Patti Smith Group, “Search and Destroy” de los Stooges o “Summertime Blues” de Eddie Cochrane fueron completas sorpresas para mí. Esto porque, si me hubiesen preguntado antes de confeccionar el ranking si éstas estaban entre mis favoritas, hubiese respondido que no.

Esto sólo me revela que las 100 canciones que están en el tope de la lista no son mis favoritas. De ser así hubiese incluido a Ministry, grupo que interpreta muchas de las canciones que más me motivan musicalmente. Me extrañó mucho encontrarlo ausente del top 100 (de hecho, su canción mejor ubicada es la Nº 268), pero si pensamos que su favoritismo es escaso en el grueso de la población, se explica perfectamente el que haya obtenido una evaluación más baja de la que yo esperaba.

Las 100 primeras canciones del ranking son aquellas que, de acuerdo a mi consideración, son las mejores más allá de mi gusto personal. Y eso es algo que sólo pude conocer una vez que ordené las puntuaciones finales obtenidas por cada canción.

Y en tercer lugar, siendo quizás la conclusión más valiosa, la confección de este ranking me permitió aprender acerca de mí mismo. Hay insights valiosos que obtuve de haber tomado decisiones de tasación y haberme cuestionado el por qué de ellas.

Por ejemplo, me di cuenta de que las canciones que versaban acerca del amor de manera tradicional (siendo declaraciones tradicionales de amor, elegías dirigidas al amado ausente, etc.) recibían de mí una puntuación muy baja en el ítem letra. Lo mismo ocurría sistemáticamente con las canciones que invitan únicamente a abandonarse en el frenesí del baile, como “Dance Across the Floor” de Jimmy Bo Horne, o “The Twist” de Chubby Checker. De esto puedo extraer que no valoro las visiones tradicionales en el arte o, mejor dicho, que valoro enormemente la novedad de las perspectivas rupturistas en las expresiones artísticas. Por eso no es de extrañarse que las canciones acerca de la muerte y la expiración amorosa estuviesen mucho mejor puntuadas para este ítem dentro de la base de datos.

Siempre me ha fascinado el final en tanto figura absoluta y eso se refleja en mis preferencias en cuanto a las letras de las canciones, componente importantísimo del rock. Mi desconcierto, tras ese análisis, se diluye un poco, y se hace más claro el por qué de mis preferencias. No se trata de un deslumbramiento con lo oscuro o lo antivalórico per se, sino de justipreciar aquellas canciones que hablan de tópicos muchas veces rehuidos por las tradiciones dominantes de la cultura. De hecho, 17 canciones recibieron puntuación perfecta de mi parte en su el ítem Impacto de la Letra y de éstas 6 hablan de la trascendencia en la muerte, 5 de la soledad y 2 de la alienación. El amor y la diversión, de los cuales disfruto mucho, en general quedaron relegados a letras que recibieron puntuaciones más bajas.

En la dimensión de melodía, 16 canciones recibieron puntuación completa, pero es difícil identificar un común denominador entre ellas. Quizás sea un espíritu en el que coexisten la alegría y la tristeza lo que mejor describa a estas canciones, desde “Been Caught Stealing” hasta “You and Your Sister”. Pero lo que sí es cierto es que las 100 mejores poseen ritmos que por sí solos pueden ser considerados logros muy meritorios de las funciones cerebrales humanas. De hecho, dichas 100 primeras canciones de la lista, en promedio, recibieron una puntuación de 8,29 puntos. La mayoría de ellas recibieron una puntuación de 8 a ese respecto.

A nivel de significancia histórica, el promedio de puntuación para las 100 mejores canciones fue de 7,63. Esto revela que mayormente consideré a estas obras como melódicas antes que socioculturalmente conspicuas. Mas si bien existen muchas otras conclusiones numéricas que se pueden sacar de estos datos (y siendo tantos, son infinitos los cruces estadísticos que se pueden hacer para generar resultados de distinta índole) no es algo que deseo hacer acá. Las conclusiones respecto de la validez de este ranking y de su representatividad como ordenación estética se las dejo al lector. Es él quien debe juzgar.

A fin de cuentas, preteneder que esta lista es definitiva y predecir que todas las personas concordarán con ellas sería contradecir mis propios planteamientos iniciales.

En suma, por supuesto que éstas no son las 100 mejores canciones de la historia del rock. Porque no existen las 100 mejores canciones del rock. En el arte no existen los rankings definitivos.

Son sólo las 100 canciones que, de acuerdo al ejercicio que he hecho, han recibido la mejor puntuación de acuerdo a una fórmula que me hace sentido. Pero con mayor precisión, son las 100 canciones que constituyen el regalo que he querido hacerles a ustedes para que conozcan mi opinión, para que disfrutaran un poco de la buena música y para estimular vuestra curiosidad.

La próxima vez que escuchen una canción nueva en la radio que les haga seguir el ritmo con un chasquido de dedos, les haga desear poder escucharla de nuevo y le haga decirse a sí mismos “Ésta es una tremenda canción” pregúntense si puede ser que en 60 años más, sus nietos y los nietos de sus amigos digan al escucharla “Ésta es una de las 100 mejores canciones de la historia del rock. Me hubiese encantado haber estado ahí cuando salió.”

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: